La mejor cita sin salir de casa (y sin gastar en reservación)

Seamos honestos: a veces la mejor cita no es la del restaurante que tardaron tres semanas en reservar ni la del plan elaborado que requirió coordinación logística de cinco personas. A veces la mejor cita es la de pijamas, botana en el centro de la sala y un juego que los tiene riéndose hasta que les duele el estómago.

Bienvenidos a la noche de Laugh Together.

Lo que necesitan (spoiler: casi nada)

Antes de que empiecen a pensar que esto requiere preparación, tranquilos. La gracia de esta cita es precisamente que no. Lo único que necesitan:

·      Laugh Together: el juego diseñado para hacer reír a las parejas sin filtros ni vergüenza

·      Botana

·      Una bebida

·      Los celulares boca abajo: este es el requisito más importante y el más difícil de cumplir

Eso es todo. No hace falta más.

Cómo armar el ambiente (sin exagerar)

No necesitan velas ni decoración elaborada. Pero sí hay algunas cosas pequeñas que hacen la diferencia entre "jugamos un rato" y "esa fue una de las mejores noches en mucho tiempo":

Luz tenue. Apaguen el foco del techo y usen una lámpara. La diferencia es brutal.

Playlist de fondo. Algo suave que no compita con la conversación. Lo que les guste a los dos o lo que elija el que ganó la última ronda.

Celulares boca abajo. Ya lo dijimos. En serio. Esta es la parte más importante y la que más se olvida.

Laugh Together: por qué este juego en particular

Laugh Together es exactamente lo que su nombre promete: reírse juntos. Y en una relación, eso vale mucho más de lo que parece.

Reírse juntos ayuda a liberar tensión, bajar el estrés y recordar que, además de pareja, también son cómplices y se la pasan bien juntos.

No es un juego de preguntas profundas ni de respuestas perfectas. Es para hacer el ridículo, improvisar, poner caras imposibles y terminar riéndose de cosas que probablemente no tenían ninguna gracia, hasta que las hicieron juntos.

Advertencia: puede generar ganas de revancha. Es muy probable que terminen una ronda y digan: “Va, una más.”

El veredicto

La cita perfecta no siempre necesita reservación, outfit especial ni salir de casa. A veces solo hace falta quedarse, reírse hasta que duela la panza y recordar que, con la persona correcta, cualquier noche puede ser especial.

Esta es esa noche.